Yammine: Consejos para lograr un riego más ecológico
El
agua es un recurso que la
naturaleza nos proporciona de manera gratuita, pero que,
si no se hace un buen
uso de ella, en un futuro muy cercano podría comenzar a faltar y,
por ende, toda la vida
en el planeta dejaría de existir. La contaminación
reinante, la expulsión de gases
de efecto invernadero, el cambio climático y el déficit hídrico
conocido también como sequía,
ha generado que las reservas
de agua potable poco a poco vayan bajando sus niveles,
lo que pone en riesgo la presencia de todo ser viviente.
Para
ayudar a solventar esta
situación, es fundamental que se le dé un uso correcto al agua,
sobre todo en el hogar, pues, es el lugar en donde las personas pasan el mayor tiempo haciendo
un sinfín de actividades que generan consumo de este regalo de la naturaleza.
Es muy común que se tengan lindos
jardines en donde se siembran plantas tanto ornamentales
como comestibles y para ello se requiere de un riego permanente para
mantenerlas con vida, lo que ocasiona en muchos casos, un desperdicio de agua.
Las
plantas, como todo ser viviente, requieren
de agua para existir y esto es aportado a través del
riego, algo muy importante sobre todo cuando las lluvias escasean
y el suelo no posee suficiente
humedad para proporcionárselos a las distintas vegetaciones que
hacen vida en él. La Fundación
Yammine señala algunas alternativas para tener un sistema de riego amigable
con el ambiente y que permita hacer un uso racional del agua, así se tiene:
1.- Riego por goteo: Es un
sistema muy empleado en grandes
extensiones de terreno, lo que resulta muy costosa, pero en
casa, se puede remplazar por una opción mucho más económica y práctica como
lo es el uso de una botella
plástica, la cual se llena de agua y se coloca en la tierra a
una profundidad de 3 centímetros.
Con
mucho cuidado se le van abriendo
perforaciones que van a permitir el paso del agua, es
importante hacerle un agujero en el fondo de la botella para colocarle una manguera y
así la botella se recarga
periódicamente.
2.- Riego con agua de lluvia:
Por lo general, el agua de lluvia es desperdiciada sin saber los grandes beneficios que
aportan a las plantas, pues, tiene un pH neutro y no contiene minerales,
aun cuando no presenta nutrientes, esto son aportados por la tierra y el abono, lo que
garantiza que la vegetación crezca
saludable. Para recoger este líquido, solo hay que colocar un
envase grande como por ejemplo un tanque
o barril debajo de las canaletas.
Para
evitar la formación
de algas en el agua, se colocan varias plantas acuáticas,
esto permite el aporte
de oxígeno. Dado el caso de que el recipiente pueda pintarse o decorarse,
será un punto focal dentro de la decoración
del lugar.
3.- Riego por aspersión:
Este es otro método
de riego que puede imitarse en casa, se necesita una
manguera a la cual se le abrirán orificios
equidistantes que no sean tan grandes y así las plantas
se mantendrán
humedecidas todo el tiempo. Otra manera de realizo es
colocar una botella plástica en el suelo, a la cual se le abrieron agujeros
pequeños, la boca del envase se une a la manguera mediante cinta de embalar o
adhesiva.
4.- Riego solar: Consiste
en abrir una botella plástica por la mitad y en la base se coloca el agua,
mientras que la parte donde está el
pico o la boca, servirá como receptáculo para sembrar la planta.
Esta se coloca dentro de la pieza que contiene el agua y por un proceso
de evaporación y
condensación, se produce el riego.
Estas
opciones caseras, no solo permite reducir la cantidad de agua que se emplea en
el riego, sino que ayuda a reciclar materiales contaminantes como lo es el plástico.
Estas
opciones caseras, no solo permite reducir la cantidad de agua que se emplea en
el riego, sino que ayuda a reciclar materiales contaminantes como lo es el plástico.