Yammine: El ecoladrillo, un material amigable con el ambiente
Las construcciones son grandes generadoras de contaminación ambiental, no solo en el momento de la edificación de la obra, sino también, durante el transporte de los materiales y así como a lo largo de la vida útil de la obra. La arquitectura sostenible se caracteriza por el empleo de materiales ecoamigables que ayudan a reducir el impacto ambiental y minimizar el grado de contaminación que causan graves daños al medio ambiente.
Uno de los materiales ecoamigables que contribuyen al bienestar del planeta es el ecoladrillo, un elemento que está compuesto por residuos que, por lo general, van a parar a la basura y, por ende, contribuyen a aumentar la contaminación del medio ambiente. Es una excelente alternativa para eliminar esos materiales que tenemos en casa o que encontramos en la calle, sin la necesidad de arrojarlos en cualquier lugar y que puedan causar un impacto negativo en la naturaleza.
El ecoladrillo es un material formado por residuos que son altamente tóxicos ya que tardan muchos años para degradarse; las botellas de plásticos que tanto tenemos en casa y otros elementos como bolsas plásticas, son piezas primordiales para la realización de este tipo de ladrillo. Esta opción ecoamigable, es un excelente material estructural que permite levantar paredes muy sólidas y fuertes, además da un gran confort en todos los espacios.
El plástico es un material que no se descompone rápidamente, por lo cual, es muy peligroso arrojarlos al ambiente ya que es capaz de causar la muerte de muchas especies sobre todo las que hacen vida en los ecosistemas marinos. Para evitar todas estas situaciones, se desarrolló la ecobotella, conocida también como ecoladrillo.
Este ladrillo consiste en una botella de plástico, la cual es envasada a una determinada densidad y rellenada con otros desechos que tenemos en casa y que no se pueden reciclar, entre ellos tenemos: Paquetes de galletas, telgopor, laminados, sorbetes, cubiertos de plásticos, cepillos de dientes, blíster de pastillas, papel film, entre otros.
Las construcciones fabricadas con ecoladrillos, poseen un gran aislamiento térmico y acústico al ser colocados durante la realización de las paredes, además, ofrece gran resistencia y durabilidad. El uso de los ladrillos ecológicos no es nada nuevo ya que en la antigüedad se utilizaban ladrillos de adobe y con el tiempo se empleó, ecoladrillos de mezclas de fibras vegetales.
La Fundación Yammine explica el procedimiento para realizar un ecoladrillo:
1.- Preparación del plástico: Las botellas de plásticos a utilizar para la fabricación de los ecoladrillos deben estar limpias, libres de grasa o de cualquier residuo ya que la suciedad da lugar al crecimiento de microbios y formación de metano.
2.- Llenado de las botellas: Las botellas deben ser rellenadas con otros materiales como bolsas de plásticos, empaques de comida, pajilla o sorbete y cualquier otro elemento que no se degrade fácilmente. Evitar vidrio, metales y baterías.
Cuando se comienza a rellenar las botellas de plásticos se debe asegurar que los residuos sean empujados hacia abajo y a los lados, se recomienda que los desechos sean cortados en pequeños pedazos para que el ecoladrillo tenga mayor densidad.
Si se desea que este ladrillo tenga color, se debe colocar las bolsas plásticas que tengan color al principio, esta estructura tiene que quedar sólida y fuerte para que sea resistente ante cualquier accidente. En caso de que el ecoladrillo se rompe, se retira el contenido y los restos de esta botella pasa a convertirse parte de un relleno.
Los ecoladrillos son soluciones prácticas que permiten reutilizar materiales que tardan muchos años en desintegrarse y que causan graves daños al ambiente. De igual manera, son herramientas que permiten crear conciencia ecológica.

